Tundra,
Frió tu cuerpo yace inerte en el momento en que ambos caemos en el sueño.
Flotamos casi inertes,
Solo vivos por el latido de nuestro corazón:
Unisono palpita.
Flotamos en el infinito mientras la oscuridad se vuelve parte de nosotros y nuestras manos siguen tomadas, un lazo hipertrofiado, una mirada que desde lejos palpita, unos ojos que yo conozco,
Aquella aurora brillante en el Maelstrom viene de ti,
Ese centro meridional extraño al que llamo tu ombligo,
Ese olor a rosas muertas que desprende y esas suaves caricias que tu me das me despiertan querida,
Me has quitado el sueño esta madrugada tan fría,
Tus manos calientitas me han conmovido mientras veía,
Aquellos signos extraños en tus caderas y esa silueta perfecta que desprende tu gloria,
Me iluminan y entonces colisiono,
Exploto en mil gametos fluorescentes,
La fantasía, que locura la mía de imaginar esto,
Que ácido, que crónico y desterrado estoy al pensar que eres real,
Y lo se, ahí estas, a escasos metros de mi pero en realidad no te puedo tocar,
Eres perenne, por siempre y para siempre.
Mitológica,
Extraordinaria...
Eres boreal.